LINEAMIENTOS DE ACCIÓN Y OPCIONES PARA EL AÑO 2007
NUESTRO PROYECTO MISIONERO.
- Considero que hay
varios aspectos en los que es urgente que vayamos profundizando y tratemos de implementar durante el año 2007.
1. La profundización y renovación
espiritual.
- Creo que el primer
elemento en el que tenemos que comprometernos es en la profundización y renovación espiritual.
- Es muy importante
que en las comunidades de la renovación se llegue realmente a tener la experiencia de vida en el Espíritu, por parte de cada
uno de los miembros.
- Es fundamental que
se incorpore mejor la vida sacramental como parte y alimento de la espiritualidad. La
celebración de los sacramentos no puede ser simplemente el cumplimiento de ritos sino tiene que ser una verdadera ocasión
de encuentro con el Señor y de alimento para la vida en el Espíritu.
- Es fundamental que
se organicen programas específicos para niños y jóvenes, de tal forma que los mismos sean realmente evangelizados de acuerdo
a su edad. En la mayor parte de comunidades hay una escasa participación de jóvenes,
especialmente varones. Eso se debe a que, siguiendo modelos tradicionales, no
se les reconoce un lugar especial.
- La comunión está
ofreciendo para los jóvenes los “Éxodos Juveniles Cristianos”. Las
comunidades que quieran enviar jóvenes nos lo pueden informar y cuando se realicen les invitaremos.
- Para asegurar el
futuro de las comunidades, es muy importante que tanto a los niños como a los jóvenes se les reconozca un lugar especial y
se les dé la oportunidad de organizarse, de expresarse y de participar de acuerdo a su edad y a sus expectativas.
2. La producción de material
litúrgico, catequético y formativo.
- Durante el último
año hemos logrado la publicación de material litúrgico y catequético: Guía para la primera comunión, para la confirmación
y las Guías Litúrgicas para la celebración de la Palabra.
- Además últimamente
hemos publicado el librito en el que se encuentran: “Los criterios para preparar y celebrar los sacramentos” y
la guía de lecturas para el año 2007.
- Reconocemos que aún
hay cosas que tenemos que mejorar: algunas veces en las Guías Litúrgicas hay algunas fallas que trataremos de corregir. Además esperamos poder publicar guías para la formación al Bautismo y al Matrimonio
y para los retiros de vida en el Espíritu.
- Otra de las actividades
que se ha implementado es el “Ministerio de discernimiento para los matrimonios que han fracasado”. En la formación de junio se explicó cómo funciona, sin embargo, no se han logrado aún resultados prácticos. Esperamos que en el año próximo eso se pueda implementar mejor. Eso depende de que
en cada comunidad se organicen, para seguir todos los trámites necesarios. El
proceso no tiene costo, sin embargo, requiere que se comprometan a ir dando todos los pasos para trabajar seriamente.
Quisiéramos sugerencias
sobre qué material se necesita y cómo podemos mejorar la atención que se da a las comunidades.
3. Pensar en programas de formación
a diversos niveles
3.1. Sobre la conveniencia de seguir con la formación itinerante de los seminaristas.
- Este año los seminaristas
estuvieron visitando comunidades para dar formación itinerante.
- Quisiéramos saber
si es conveniente seguir con este método de formación.
- Esperamos que se
nos indique cómo creen que sería mejor hacer esa formación y sobre qué temas.
- Personalmente consideraría
que sería mejor que se pensara en que los seminaristas completaran durante unos tres o cuatro meses cursos en los lugares
a donde se les invite, yendo una vez por mes a un lugar determinado, hasta terminar el curso.
Igualmente sería importante que los participantes fueran los mismos, para asegurar la continuidad.
3.2. Sobre la conveniencia de desarrollar cursos trimestrales de formación durante el fin de semana
- A partir de febrero
del año 2007 quisiéramos organizar cursos en el Centro de formación.
- La propuesta sería
que los cursos duraran tres o cuatro meses.
- Los participantes
tendrían que asistir regularmente un fin de semana cada mes (todo el sábado y el domingo hasta medio día).
- Cada fin de semana
se daría un curso diferente, lo que significa que se estarían dando cuatro cursos en cada período.
- Quisiéramos que se
nos dieran sugerencias sobre los temas. Los que se inscriban tendrían que asistir
regularmente y al final se les daría un diploma.
- Para la Reunión de
Febrero se anunciarán concretamente los temas y las fechas de inicio si se aprueba que tengamos estos cursos.
3.3. Sobre la conveniencia de instaurar dentro de la comunión el diaconado permanente.
- Quisiéramos saber
si les parece conveniente que comencemos a hacer programas y preparativos para instaurar el diaconado permanente en la Comunión.
- El diaconado es parte
del ministerio ordenado. Se ordena diácono para toda la vida. Un diácono no puede
celebrar la misa ni confesar ni dar la unción de los enfermos. Pero puede bautizar
y ser testigo para los matrimonios.
- La formación tendría
que durar entre tres y cuatro años. Posiblemente uno o dos fines de semana al
mes.
- Se tiene que aprender
Teología, Sagrada Escritura, Liturgia, Pastoral y otras materias. Se daría material
que habría que estudiar y aprender y luego habría que aprobar los exámenes. No
se requeriría un nivel determinado de estudios para ser admitido, pero sí sería necesario que los candidatos tengan la capacidad
de captar lo que se da en los cursos, de leer el material, de aprenderlo y luego de aprobar los exámenes.
- Estaría dirigido
específicamente para líderes que la comunidad elija y que sean los coordinadores de las comunidades.
- Cada año podríamos
recibir entre 15 y 20 candidatos y después de completar la formación se les ordenaría. Entre los candidatos que las comunidades
elijan, nos tocaría seleccionar a quienes pueden comenzar la formación cada año.
4. La pastoral vocacional en
las comunidades.
- Consideramos que
la pastoral vocacional, orientada a suscitar vocaciones para el sacerdocio y la vida religiosa, debe también ser compromiso
de cada una de las comunidades.
- Se debería tener
en cada comunidad o, por lo menos, en cada región, un equipo encargado de fomentar las oraciones por los sacerdotes y seminaristas
y de promover las vocaciones.
- El ideal es que los
jóvenes que vengan al seminario hayan terminado los estudios diversificados (que tengan una carrera). Sin embargo si hay jóvenes que hayan cumplido por lo menos 17 años, que hayan terminado el sexto de primaria
o el tercero básico y que quieran verdaderamente ser sacerdotes, los podemos aceptar.
El primer año estudian solamente estudios religiosos. El segundo durante
la semana siguen estudiando la preparación para el sacerdocio y los fines de semana van estudiando el básico y el diversificado
por madurez. El requisito es que vengan no solamente porque quieren estudiar
sino porque sienten la llamada a ser sacerdotes.
5. La organización de Sínodos
dentro de la Comunión y las funciones que a los mismos tocarían.
- Dentro de la comunión
es muy importante que tengamos una forma de organizarnos, de tomar decisiones y de ir creciendo que, realmente dé participación
a todos.
- Para eso es importante
que, con el tiempo, pensemos que se vayan organizando los sínodos.
- La palabra sínodo
es lo mismo que “Consejo”.
- De acuerdo al acta
fundacional de la Comunión el Sínodo General de la Comunión debe estar formado en un cincuenta por ciento por miembros de
la Comunidad Nazaret y en otro cincuenta por cuento por delegados de las diferentes regiones.
- Dado que estamos
aún en proceso de crecimiento, podríamos pensar que en las diferentes zonas misioneras se organizaran Sínodos zonales, los
cuales tendrían que tener una presencia mayoritaria de delegados de las regiones pero deberían también tener una presencia
de miembros de la Comunidad Nazaret.
- En Huehuetenango
podríamos tener dos zonas: una para el norte y otra para el resto del departamento.
Una en Quiché. Una para Alta Verapaz y Petén. Una para Chimaltenango y Sololá. Otra para el área del centro.
- Quizás todavía no
sea ahora el momento de determinar esto, pero lo debemos pensar para que se desarrollen ideas a lo largo de este año 2007
y en la próxima Asamblea se pueda ya organizar más específicamente.
6. La actividad misionera.
- Considero que es
fundamental que nos propongamos desarrollar una actividad misionera muy fuerte.
- En la plática anterior
compartí cuáles son los fundamentos, estilo y características de esta actividad.
- Ahora nos toca comprometernos
en desarrollarla lo más intenso posible.
- Creo que debemos
tener como meta cubrir todas las zonas de Guatemala en donde aún no está presente la Comunión y, en la medida de lo posible,
también extendernos a otros países.